El Colegio, a través de la Delegación en Tenerife, ha realizado observaciones al procedimiento de la determinación de las zonas de aceleración de energías renovables en Canarias, que actualmente está tramitando el Gobierno de Canarias. Entre estas observaciones, el Colegio ha pedido que el suelo agrario ubicado en suelo rústico quede expresamente fuera de las futuras Zonas de Aceleración de Energías Renovables (ZAR).
Reconocemos que el desarrollo de energías renovables es clave para reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia el autoabastecimiento energético. No obstante, hemos advertido de que este objetivo no debe comprometer la capacidad productiva del territorio ni la soberanía alimentaria del archipiélago.
En este sentido, defendemos un modelo de implantación ordenado que priorice las instalaciones, especialmente fotovoltaicas, en suelo urbano y urbanizable, evitando así la presión sobre el suelo agrario. Asimismo, consideramos necesario incorporar perfiles técnicos especializados en materia agraria en el proceso de delimitación de estas zonas, para garantizar una adecuada evaluación del suelo.